viernes, 26 de agosto de 2011

Frío.



Un susurro queda perdido en la brisa nocturna e invernal; él se da vuelta alejándose de allí. 
Una lagrima silenciosa es secada antes de caer, ella se refugia en su orgullo, lo usa como medio para huir.

Rotas las promesas, olvidados los anhelos, el miedo invade todo el lugar.
¿Acaso fue un sueño, no existió nada en realidad?
¿Fue una ilusión de dos almas solitarias que creyeron encontrarse... una vez más?

La brisa nocturna se torna un mas fría, pero no tanto como su mirada, hasta hace poco tan cálida. Ya no existe "su amada", ¿acaso nunca existió?. El calor que en otrora recorría su cuerpo al pensar en ella se ha ido, el frió recorre sus venas, hiela su sangre, endurece su corazón; estuvo viviendo, soñando con algo que nunca existió.

Ella vuelve su atención a lo que ya había olvidado, el mundo le espera nuevamente. La realidad sigue allí esperándole cual sádico verdugo. Solo la indiferencia le impide perder lo que resta de sus fuerzas; es el destino que eligió y que debe afrontar, una vez mas.
Los días pasaran, por las noches volverá a estar en la intimidad con sus fantasmas; no estará mas el cálido pecho que los aleje, no estarán los labios que pronuncian conjuros de luz y de amor que llenan su alma de candor.

Pasaran los días, pasara el engaño, pasara el rencor; y quedara el sentido, la absoluta razón de haber cometido un terrible error; error que ninguno supo evitar, error que ninguno tuvo el valor de enmendar.

Vidas separadas, almas separadas una vez mas, destinadas a encontrarse de nuevo, durante toda la eternidad. Almas que se pertenecen, almas que no se olvidaran.

En el futuro se reconocerán esperando que esa vez el encuentro no llegue a un final; almas que buscan en el otro su igual, a quien entregar su amor.
Almas vagando en soledad, buscando únicamente la libertad, recompensa que llega con el amor, hasta ahora esquivo y opresor, que solo al entenderlo se convierte en dicha y paz.

Amor, el cáliz de esas almas, la llave de la eternidad.... la fuerza que les liberará.